web analytics
May 26, 2011
300 Views
0 0

Tenemos que hablarles de drogas a nuestros adultos

Written by

Después de la lista de seleccionados nacionales para la copa de oro, parece ser que es la seguridad y sus principales antagonistas “los narcos” el tema que más preocupa a la población nacional en general.

Personas expiran a diario en nombre del tráfico de sustancias prohibidas por la ley, hasta alcanzar la nefasta cifra de 40 mil asesinados, tan sólo durante el presente sexenio y aunque la cobertura mediática no aborda el tema con la seriedad requerida por el país, la cantidad de información circulante es suficiente para arruinar las más optimistas esperanzas de tranquilidad.

Las estadísticas lo dicen muy claro: no sólo se ha incrementado la violencia en el país, sino también el consumo y el tráfico de drogas, por lo que toda muerte dentro del presente sexenio ha sido completamente en vano. Los únicos efectos de la guerra contra el narcotráfico sobre la población han sido perjudiciales. Esto continuará mientras no existan foros y apertura del Gobierno para promover opciones que descarten el uso de la violencia para solucionar un problema que es originalmente económico.

Mientras la lucha por recuperar los espacios públicos consume los recursos del presupuesto y una cantidad inexcusable de vidas inocentes, no hay un reflejo equivalente de esta batalla en el ámbito intelectual, pues al parecer el grueso de los líderes de opinión (por lo menos lo que aparecen más tiempo en pantalla) ha cedido ante el atractivo fonético de la frase “mano dura” y apoyan la campaña militar del presidente Calderón en contra de los cárteles. La contraparte, el movimiento en defensa de la legalización de las drogas, ha sido acallado por una falacia generalizada por los medios de comunicación que sostiene que eso sería “negociar con los criminales”.

“Legalizar las drogas sería perder la batalla ante el crimen organizado” esgrimen como argumento principal columnistas de importantes periódicos nacionales, sin explicar de qué manera podrían beneficiarse los cárteles cuando –al comerciar un producto perfectamente legal- se vean obligados a competir en el mercado con experimentadas empresas transnacionales. No hay que olvidarlo, el poder económico del narcotráfico se lo da el consumidor y la impunidad se la brinda el dinero y la clandestinidad.

¿Y qué ocurre con la población en general, está preparada para la responsabilidad de manejar y consumir estas “drogas” en un marco legal? La respuesta es no; no existe en México la madurez, la educación, ni la cultura para controlar esta reforma, sin embargo, jamás existirán mientras, como a un niño, al país se le obligue acatar órdenes, en lugar de fomentar un criterio que le permita tomar decisiones correctas.

40 mil muertos después, legislar al respecto es la única opción viable para el país de salir de esta ola de violencia, a la que nos ha arrastrado la negativa del Gobierno a enfrentar el problema con la cabeza y no con los puños. La solución para México se encuentra en la educación, primero como individuos y luego como sociedad, para alcanzar una etapa juvenil que guíe más tarde a la era adulta de la madurez, cuando, a pesar de los tropiezos que se puedan tener, la nación sea capaz de elegir con sabiduría y no por dogmas o prohibiciones el camino a seguir.

(Visited 38 times, 1 visits today)
Article Categories:
chale · Política
-->
Menu Title