web analytics
Mar 16, 2016
1587 Views
0 0

El narco se metió hasta en las tortillerías de Guerrero

Written by

El pasado 7 de enero, Samuel Sotelo Jurado se convirtió en la víctima más reciente de una guerra que los cárteles le han declarado a la industria de la tortilla en Guerrero. Sí, así como lo leen, ya ni siquiera las tortillerías se salvan en el estado.

Tan sólo tres días antes de este homicidio, fueron asesinados cuatro tortilleros en la entidad, hundiendo a los vendedores de este alimento en el miedo.

Sabemos que el maíz forma parte de nuestra identidad como mexicanos, que no podemos vivir sin la tortilla y la comemos día con día y en Guerrero no es la excepción; sin embargo, ante la presencia de 50 grupos criminales que se disputan el control del estado, laborar en la industria se ha convertido en todo un riesgo.

Pero lo que era un negocio común y normal se transformó en 2014, año en que existían 285 tortillerías tan sólo en Chilpancingo, principalmente en las colonias Benito Juárez y la Universal, donde hay gran presencia de grupos como Guerreros Unidos y Los Rojos.

¿Y eso qué? Seguramente se preguntarán, pues los criminales vieron en estos pequeños sitios donde se transforma la masa, el calor es insoportable y se trabajan largas horas por un módico sueldo, una oportunidad de expandir sus negocios ilícitos.

Si lograban controlar estos comercios, podrían contar con halcones, narcotienditas y narcomenudistas, quienes además tendrían que seguir haciendo su labor cotidiana.

La cosa comenzó a ponerse gacha, pues primero estros grupos secuestraron a dueños y empleados por los que cobraban rescates de entre 30 mil y 2  millones de pesos, dependiendo de su jerarquía. Si pagaban su rescate y quedaba con vida la persona, se le advertía que ahora tendría que trabajar para ellos. Así, bien chingones y por sus bolas.

En la actualidad quedan sólo 185 tortillerías en la capital del estado y el 35 por ciento ha cerrado por miedo de ser secuestrados, pues muchos no tienen la fortuna de volver a sus hogares y terminan en una fosa clandestina, de esas que abundan en el estado.

Adrián Alarcón, presidente regional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) asegura que el dinero que estos hombres sacan de las tortillerías es para comprar armamento, y dice que es como si ellos los financiaran.

Nomás en los primeros dos meses de 2016, 35 empresarios fueron secuestrados o extorsionados.

En Acapulco, la otrora joya del turismo mexicano, la situación no es muy diferente y aunque los comerciantes han salido a las calles a exigir seguridad, literalmente ni los pelan y la situación continúa bastante compleja para ellos.

Pero la gente no deja de chambear, necesitan el dinero, pero no por ello el miedo es menos.

¡Chale!

Con información de Oscar Balderas. Si quieres leer su crónica completa, entra a Vice México.

(Visited 275 times, 1 visits today)
Article Tags:
· ·
Article Categories:
Chale México
Menu Title