Una diputada jamaicana se paró a dar su discurso de debut y le dijeron que su idioma no era suficientemente ‘correcto’. El idioma en cuestión era el suyo.
📖 El backstage
El 12 de mayo, la diputada Nekeisha Burchell intentó incluir patois —la lengua criolla que habla la mayoría de Jamaica— en su discurso inaugural en el parlamento.[1] El reglamento solo permite inglés formal, herencia directa del modelo Westminster que Jamaica copió cuando era colonia británica.[1] El patois mezcla inglés, lenguas africanas y español; lo hablan casi todos los jamaicanos en su vida diaria, pero oficialmente no existe.[1] La polémica reencendió un debate que lleva décadas: ¿quién decide qué idioma es legítimo y quién queda fuera cuando esa decisión la tomó alguien que llegó en barco a conquistarte?
✅ LO CHIDO
Que una diputada recién llegada al congreso haya usado su discurso de debut para romper la regla es de poca madre: no pidió permiso, habló.[1] El debate que desató está obligando a Jamaica a preguntarse en serio si su constitución, su parlamento y sus símbolos de poder siguen siendo decoración colonial o ya son suyos.
❌ LO CHALE
Que en 2025 un país independiente desde 1962 todavía tenga una regla que dice ‘aquí hablas como tus colonizadores o no hablas’ está hasta la madre.[1] La neta, prohibir el patois en el congreso no es un tecnicismo: es decirle a la mayoría de la población que su forma de existir no cabe en las instituciones que supuestamente los representan.
💣 Jamaica lleva 63 años independiente y su parlamento aún opera bajo reglas diseñadas en Londres.
La maza ceremonial que abre cada sesión es una copia directa de la del parlamento británico, a más de 7,000 km de distancia.[1]
En México el náhuatl, el zapoteco y otras 66 lenguas indígenas tienen reconocimiento constitucional desde 2003, pero ¿cuándo fue la última vez que alguien las usó en tribuna del Congreso de la Unión sin que fuera un gesto simbólico para la foto?
Fuentes
Imagen: Aerra Carnicom / CC BY-SA 4.0 / Wikimedia Commons

