Años de scooters y bicis eléctricas aventándose en chinga por la CDMX sin que nadie preguntara si el operador sabe qué es un freno. La ciudad acaba de caer en cuenta de que quizás debió preguntar antes del primer atropellado.
📖 El backstage
La CDMX prepara una reforma para exigir certificación oficial de pericia a conductores de motos, scooters y bicicletas eléctricas.[1] El modelo mexicano de regulación es siempre el mismo: primero entran, se multiplican, causan desmadre, y hasta entonces alguien en una oficina dice ‘órale, hay que hacer algo’. Los vehículos eléctricos ligeros explotaron primero como plataformas de delivery y luego como transporte personal, sin un solo marco legal que dijera quién puede subirles y bajo qué condiciones.[1] La Secretaría de Movilidad sería la encargada de administrar la certificación, aunque el mecanismo exacto todavía brilla por su ausencia. La neta, regular después del caos no es un bug del sistema capitalino: es el feature principal.
✅ LO CHIDO
Al chile, que alguien le entre a esto es señal de que la movilidad eléctrica ya no cabe en el cajón de ‘ya después’.[1] Una certificación obligatoria pondría a la CDMX en camino de tener uno de los marcos regulatorios más avanzados de América Latina para microvehículos eléctricos. El beneficio más concreto: los peatones tendrían por primera vez alguna garantía de que quien viene encima de un scooter a 30 km/h sabe, mínimo, cómo detenerlo.[1]
❌ LO CHALE
¡Ah chingá! La misma ciudad que tarda seis meses en renovar unas placas ahora quiere montar un sistema de certificación para literalmente millones de usuarios de bicis y scooters.[1] Nadie ha respondido la pregunta clave: ¿quién verifica en la calle que traes tu certificado? ¿Los agentes de tránsito que hoy ni pestañean cuando una moto se avienta en sentido contrario? Regulación sin enforcement no es regulación: es PowerPoint con sello oficial.
💣 La CDMX tiene más de 3 millones de viajes diarios en microvehículos — certificarlos a todos equivaldría a sacar de la CDMX a toda la población de Guadalajara a hacer un examen.
El volumen de usuarios hace que la logística de cualquier certificación masiva sea, cuando menos, un reto de dimensiones épicas para una ciudad que no termina de digitalizar sus trámites básicos.
// ANÁLISIS REALIDAD LEVEL
🇲🇽 Score México: 82/100 | 🤖 Score IA: 24/100
Un modelo de lenguaje puede redactar la reforma, pero no puede modelar la probabilidad real de que el trámite acabe vendiéndose en un puesto ambulante afuera de la Secretaría de Movilidad. Le faltaría el dataset de ‘corrupción granular a nivel cuadra’ y el de ‘cinismo institucional acumulado por décadas’.
⚡ Poderes activados
¿Puede una ciudad que aún no resuelve cómo multar a quien se pasa un alto construir un sistema que certifique a millones de conductores eléctricos? ¿O esto también terminará siendo un trámite que se consigue en Tepito?
Fuentes
Imagen: Roland DRz / Pexels

