Tú pagando 30 pesos por un café de sobre en la oficina y los diputados gastando millones en lo mismo. La neta está cañón.
📖 El backstage
La Cámara de Diputados exhibió contratos millonarios para servicios de cafetería y alimentos mientras el gobierno lleva meses de discurso austero[1]. Los gastos incluyen conceptos como café, agua y alimentos para sesiones que, al chile, no duran más que unas horas[1]. Esto ocurre en el mismo año en que se recortaron programas sociales y se congelaron plazas en dependencias federales[2]. El Congreso maneja su propio presupuesto con poca rendición de cuentas pública, lo que hace difícil rastrear cada peso gastado[1].
✅ Lo Chido
Que alguien haya jalado los contratos y los haya puesto sobre la mesa es de poca madre — así funciona la transparencia cuando le entra ganas[1]. Gracias al SIPOT y las plataformas de compras públicas, cualquier ciudadano puede buscar estos documentos sin necesitar a un abogado ni palancas[3]. Wacha: la presión mediática ya obligó a la Cámara a dar la cara, aunque sea a regañadientes.
❌ Lo Chale
¡Ah chingá! Un chingo de millones en cafetería mientras el salario mínimo diario ronda los 278 pesos[2] — o sea, un trabajador tendría que chambear semanas enteras para pagar lo que se toman en una sesión[1]. Lo más gacho es que estos gastos se aprueban internamente, sin que ningún organismo externo les diga ni pío[1]. Así de cómodo es gastar el presupuesto ajeno.
💣 Si el gasto en cafetería supera 10 millones de pesos[1], eso equivale a más de 35,000 días de salario mínimo — casi 100 años de trabajo de una sola persona.
Con base en el salario mínimo general 2025 de 278.80 pesos diarios reportado por la CONASAMI[2].
¿Por qué el Congreso que aprueba la austeridad para todos no se la aplica a sí mismo? ¿Quién les audita el cafecito?
Fuentes
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Imagen: Dealerdegatitos / CC BY-SA 4.0 / Wikimedia Commons






