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Las campeonas que México decidió no recordar

junio 26, 202614 min read

9 min · verificado

El 5 de septiembre de 1971, 110,000 personas llenaron el Estadio Azteca para ver a México jugar una final mundialista —el récord de asistencia a un evento deportivo femenil que nadie en este país celebra ni conoce—. La selección masculina nunca ha llegado tan lejos. Y sin embargo, a esas mujeres no les dieron ni para el camión de regreso. El documental Tan cerca de las nubes lleva la pregunta al hueso: ¿el olvido fue un accidente, o alguien lo fabricó a propósito?

110,000 espectadores en el Azteca el 5 de septiembre de 1971: el récord mundial de asistencia a un partido de futbol femenil que sigue sin ser superado, que la FIFA no reconoce en sus registros oficiales, y que la mayoría de los mexicanos nunca ha escuchado mencionar.

El Azteca que nadie recuerda

Imagínate el Azteca lleno. No el Azteca del quinto partido de México ’86, ni el del Chicharito contra Argentina. El Azteca del 5 de septiembre de 1971, con 110,000 personas adentro —aficionados sentados en las escaleras, en cualquier rincón disponible— vibrando porque México estaba en una final de Copa del Mundo.[1] Primera vez en la historia. Única vez hasta hoy.

El equipo había llegado ahí a puro mérito: venciendo a Argentina, Inglaterra e Italia en la fase de grupos.[2] Eran “Las Chamacas”, surgidas del futbol llanero, sin sueldo, sin uniforme pagado por la federación, sin nada institucional detrás.[3] La final la perdieron 3-0 ante Dinamarca, con un triplete de Susanne Augustesen —estrella danesa de apenas 15 años—,[4] pero eso no borra lo que construyeron: subcampeonas del mundo, con el estadio más grande de México retumbando a su favor.

Ahora el dato que duele de verdad: ese récord de 110,000 espectadores en un evento deportivo femenil no ha sido igualado ni superado.[5] Medio siglo después, ninguna final de Liga MX Femenil, ningún partido de la selección actual, ha reunido esa cifra. Y sin embargo, cuando México habla de sus hazañas futboleras, este partido no aparece. No porque no ocurrió. Sino porque alguien se aseguró de que no quedara en los libros.

El complot y el borrador: cómo la FIFA y la FMF las silenciaron

El mecanismo de supresión operó en dos frentes y fue, al chile, sistemático. Primero, la FIFA: el torneo lo organizó la FIEFF (Federación Internacional y Europea de Fútbol Femenino), no la FIFA, porque en los años 70 el organismo sostenía que el fútbol era un deporte exclusivamente masculino.[6] Federaciones de peso, como la inglesa y la alemana, tenían prohibiciones explícitas que impedían a las mujeres jugar en estadios o campos profesionales.[7] Tras el Mundial, la FIFA ordenó a sus federaciones impedir que las jugadoras compitieran en los recintos bajo su control, y las chamacas regresaron a jugar en canchas de tierra.[8]

Segundo frente: la FMF. Lupita Tovar lo dice sin rodeos: “La federación nunca nos ha dado reconocimientos, jamás. Ni cuando nos fuimos ni cuando regresamos de Italia. Ni en el Mundial de aquí”.[9] La propia FMF amenazó con multar a los clubes que prestaran sus estadios para el evento; fue por iniciativa privada que el Azteca y el Jalisco se convirtieron en sedes.[10]

Y el ingrediente más infame: el dinero. Las jugadoras eran “amateur” —sin un peso de sueldo—, mientras el estadio reventaba de gente que sí pagó entrada.[11] La situación llegó a tal punto que figuras del espectáculo como Lola Beltrán, Verónica Castro, Carmen Salinas y Regina Torné se pusieron a “botear” en las entradas del Azteca, previo a la final, para recaudarles algo de lana.[12] Alicia “La Pelé” Vargas lo recuerda así: “Lo poco que recibimos fue gracias a ellas. Estuvieron boteando en todas las entradas del estadio y nos entregaron todos los botes llenos”.[13] El documental también retrata el complot urdido desde el futbol varonil y comercial —llamadas nocturnas, presiones mediáticas, rumores fabricados sobre exigencias millonarias— para desconcentrar al equipo en la semana clave.[14] Spoiler: funcionó.

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Manuel Cañibe tardó seis años en encontrarlas

El documental Tan cerca de las nubes no nació de un encargo editorial ni de una campaña de responsabilidad social. Nació de un choque con el vacío. En 2017, el director Manuel Cañibe comenzó a investigar la historia del futbol mexicano para montar una exposición en el Museo MODO y se topó de frente con un muro de desinformación: apenas existían registros del torneo de 1971.[15] Rastrear a las protagonistas fue un reto de años.

El primer hilo fue Alicia “La Pelé” Vargas —reconocida por la IFFHS como la tercera mejor jugadora de la CONCACAF en el siglo XX[16]— y desde ahí, poco a poco, se fue abriendo la puerta con las demás. Lo que encontró Cañibe no era un grupo roto por el abandono, sino una comunidad de mujeres que, contra toda lógica institucional, había permanecido unida más de medio siglo.[17]

El resultado: Tan cerca de las nubes, producido por N+ Docs junto con Éramos Tantos, Filmadora y Ruta 66 Cine, ganó el premio Ojo en la Sección Michoacana del Festival Internacional de Cine de Morelia 2023[18] y está disponible en ViX Premium y Amazon Prime Video.[19] La jugadora Silvia Zaragoza sintetizó cincuenta años de espera en una frase: “Yo ya había perdido la esperanza de que se nos reconociera, pero este documental nos dio una voz”.[20] El olvido no fue accidental. Fue activo, sostenido e institucional —y le costó seis años a un cineasta desmantelarlo.

El mismo partido, 55 años después

Si el machismo institucional de 1971 fuera solo historia, esta investigación sería una nota de efeméride. Pero no lo es, porque el patrón se repite con una puntualidad que da vergüenza ajena.

En 2021, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) sancionó a la FMF y a 17 clubes con 177.6 millones de pesos por coludirse para imponer topes máximos a los salarios de las futbolistas, profundizando la brecha y bloqueándoles la libertad de negociación.[21] No era el mercado. Era un acuerdo. Cuando el Senado intentó legislar un salario base para deportistas profesionales en 2023, la propia Liga MX Femenil y la FMF se opusieron, amenazando con que la liga podría “desaparecer” si se equiparaban condiciones.[22] Los números de fondo: en un momento, jugadoras mayores de 23 años llegaron a percibir hasta 2,000 pesos al mes.[23] Alicia Cervantes, delantera de Chivas, denunció un sueldo de 1,500 pesos —insuficiente para transportarse al entrenamiento.[24]

El país está a punto de ser sede de la Copa del Mundo 2026, y cada conferencia de prensa repite la narrativa de “tres Mundiales”.[25] El cuarto —el de ellas, el de 1971— sigue sin contarse en voz alta. Mientras la FIFA y la FMF preparan su fiesta millonaria varonil, las que llenaron el Azteca antes que nadie siguen esperando que alguien anote el marcador en la historia oficial. La selección masculina, para el registro, nunca ha llegado a una final mundialista.[26]

⚖️ EL VEREDICTO

La historia de las Chamacas del 71 no es una curiosidad de archivo: es un diagnóstico. México tuvo campeonas del mundo —o casi— antes de que la FIFA les diera permiso de existir, y la respuesta institucional fue borrarlas. Eso no fue incompetencia: fue una decisión. Hoy, 55 años después, el sistema replica el mismo manual: salarios de miseria, federaciones que se oponen a la equidad salarial, y una narrativa pública que sigue contando solo tres Mundiales en casa. El documental de Cañibe es valioso precisamente porque incomoda: demuestra que el problema nunca fue que las mexicanas no podían jugar bien, llenar estadios o ganar. El problema fue —y sigue siendo— que hay quienes ganan más cuando ellas no existen. Eso no se resuelve con un documental. Se resuelve cuando dejemos de elegir qué hazañas merecen ser recordadas según el género de quien las protagoniza.

para reflexionar

Si mañana México llegara a una final mundialista femenil, ¿apostarías a que la FMF y los medios lo cubrirían igual que uno varonil, o el patrón de 1971 se repetiría exactamente?

Fuentes

  1. [1] Récord: El Mundial Olvidado, torneo femenil México 1971
  2. [2] N+: Tan cerca de las nubes, nota de sala de prensa
  3. [3] Infobae: Alicia La Pelé Vargas y la brecha salarial
  4. [4] BeSoccer: El olvidado Mundial Femenino de 1971
  5. [5] Alto Nivel: México 4 veces sede de un Mundial
  6. [6] La Lista: Por qué FIFA no reconoció el Mundial 1971
  7. [7] La Lista: Prohibiciones de federaciones nacionales en 1971
  8. [8] ESPN: FMF nunca nos reconoció, subcampeonas 1971
  9. [9] ESPN: Lupita Tovar — la FMF jamás nos reconoció
  10. [10] Mediotiempo: 50 años del Mundial Femenil en el Azteca
  11. [11] Agua Quemada: Fútbol femenil en México, décadas de lucha
  12. [12] Agua Quemada: Lola Beltrán y el boteo en el Azteca
  13. [13] Infobae: Alicia Vargas — ‘Lo poco que recibimos fue gracias a ellas’
  14. [14] N+: El complot contra la selección femenil de 1971
  15. [15] PRODU Sostenible: Cañibe y el muro de desinformación
  16. [16] Infobae: Alicia Vargas, tercera mejor jugadora CONCACAF siglo XX
  17. [17] PRODU Sostenible: Cañibe encontró una comunidad unida
  18. [18] Cine Premiere: Ganadores FICM 2023 — Ojo Sección Michoacana
  19. [19] Procine CDMX: Tan cerca de las nubes en ViX y Amazon
  20. [20] PRODU Sostenible: Silvia Zaragoza — ‘Ya había perdido la esperanza’
  21. [21] Yahoo Noticias: Cofece sanciona a FMF y 17 clubes en 2021
  22. [22] Vanguardia: FMF y Liga Femenil contra equidad salarial 2023
  23. [23] RMS Sindicalistas: Salarios de jugadoras — hasta 2,000 pesos al mes
  24. [24] Goal México: Alicia Cervantes denunció sueldo de 1,500 pesos
  25. [25] Chilango: México ha sido sede de cuatro Mundiales, no de tres
  26. [26] Impacto Media: México 71, el Mundial femenil que el machismo ocultó

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Chido y Chale

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